Busca la vía Timbío-Popayán y dirígete hacia la carretera 25, también conocida como la Panamericana. En poco menos de dos horas, estarás en El Bordo, cabecera municipal de Patía. Esta zona es un valle que estuvo bajo el mar durante miles de millones de años. Si vas en busca de vistas majestuosas y turismo de aventura, este es el lugar.
Explorar las joyas del municipio es un lujo que no se han dado muchos turistas. Sé uno de esos pocos, tendrás que contar muchas aventuras.
Esta laguna, enmarcada en una vegetación exuberante, es la escapada perfecta. Se encuentra en la vereda Méndez.
Pásate por el corregimiento de la Piedra, a 10 min del pueblo, y encontrarás este santuario. Desde allí, tendrás impresionantes panorámicas de la región.
Camina por la orilla del río para poder entrar. Se encuentran a 34 min de El Bordo y allí podrás realizar montañismo y rapel.
El restaurante está ubicado sobre la vía El Bordo-Piedra Sentada. Acompaña el plato fuerte con su kumis patiano.
A tres cuadras del templo Cristo Sacerdote, en la vía principal, encuentras este restaurante de buena cocina hogareña. La oferta de su menú es variada.
Lo encuentras sobre la Panamericana. A medio kilómetro del centro de El Bordo, te deja sobre la vía por la que seguirás tu camino.
Continúa bajando por la carretera 25. Te costará un poco más de 2 h 30 min llegar a la tierra nariñense de Chachagüí. Famosa por el turismo ecológico y de aventura, tiene un clima que hace de este destino el favorito de los aventureros.
Chachagüí te inyectará la energía que necesitas para continuar tu viaje entre montañas.
Prepara tu corazón, porque en esta parada lo necesitarás fuerte y valiente.
Sube hasta el cerro del Cóndor, en el corregimiento de Pasizara. Desde allí, tendrás las mejores vistas del pueblo y podrás lanzarte en parapente.
Camina por este bosque de fauna y flora únicas. Si estás muy pendiente, puede que veas algún ciempiés que supere los 20 cm de largo.
Dicen que el diablo le ordenó su construcción a un borracho, quien debía terminarlo antes de que cantara el gallo. Está entre Cimarrones y Pasizara.
Ubicado en el kilómetro 27, vía Chachagüí-Pasto, el restaurante te ofrece vistas a las montañas. Imagina un platillo de comida típica en este paraje natural.
Punta sabanera, montañera, llanera… ¿Cómo la quieres? Te la sirven en este restaurante, a 10 min del pueblo. Acompáñala con una de sus inolvidables cremas.
Pasa la noche aquí y prueba algo diferente. A 350 m del centro de Chachagüí, puedes hospedarte en esta rústica residencia, que cuenta con jardín.
Sigue por la Panamericana hasta llegar a Pasto, la ciudad sorpresa de Colombia. Sus tierras, que antaño fueron parte del Imperio inca, se descuelgan de las faldas del volcán Galeras. La también conocida como capital del sur es un museo teológico al aire libre: en cada esquina encontrarás templos y joyas sacras de gran valor. Vete abrigado: el frío es una constante en la ciudad nariñense.
Recordatorio: no te vayas sin probar el famoso cuy de la región.
De todos los templos, es el más simbólico de la ciudad. Su valor no solo es teológico: en su interior alberga importantes óleos y reliquias.
En medio de más de 4000 ha de agua, verás la isla de la Corota. No te vayas sin comer la trucha del lugar.
Paséate por el centro de Pasto y enamórate de sus joyas arquitectónicas, como esta casa de estilo republicano, con balcones de madera y ventanales enormes.
Su decoración es alucinante. Pica alguna de sus delicias o cómete uno de sus sándwiches especiales. Ve de noche, cuando su magia cobra vida.
A una cuadra del parque ecológico Aurelio Arturo, tienes este restaurante de comida típica y de mar. Sus langostinos son famosos.
Si te hospedas aquí, tendrás varios parques al alcance de tu mano y estarás a 5 min en coche de la plaza de Nariño.
Te quedan 2 h 30 min de camino para cubrir los 117 km que te separan de Ipiales. Lugar de abismos y milagros, a casi 3000 m sobre el mar, la ciudad es un mirador desde el que podrás contemplar los volcanes Azufral, Chiles y Cumbal.
La magia de Ipiales es innegable. El paso de la historia por esta ciudad nariñense está intacto, listo para que le sigas las huellas.
Si quieres un consejo, detente a mirar el cielo cuando caiga el sol: te robarás un atardecer verde.
Erigido en honor a la virgen del Rosario por haber cumplido un milagro, la construcción neogótica está enclavada en un cañón sobre el río Guaitará.
Corazón de Ipiales, reúne las edificaciones más emblemáticas del pueblo, como la catedral de San Pedro Mártir y el palacio Municipal.
Allí verás el puente original que une a los dos países. Podrás cruzar el puente internacional de Rumichaca y visitar la Casa Binacional de la Cultura.
Disfruta de la comida típica Española e Internacional en este restaurante. De porciones generosas, te recomendamos los camarones al limón.
El nombre lo dice todo. Pásate por aquí después de tu visita a Las Lajas y enamórate de sus arepas chorreantes de queso.
Este hotel se encuentra a 15 min en coche de Las Lajas y del puente de Rumichaca y a 7 min del centro de Ipiales.
El aventurero que llevas dentro experimentará las emociones a flor de piel en una ruta que desconoce los límites. Te lo advertimos: todo puede pasar en esta región donde se sitúa el Macizo Colombiano, nudo de la cordillera andina.