Para ir desde San Sebastián a Santander, toma la AP-8. Es la ruta más rápida. Dos horas y cuarto recorrer los 196 km que las separan. La capital cántabra es bonita, agradable y no demasiado grande. Su paseo marítimo es un punto de encuentro con vistas al palacio de la península de La Magdalena como colofón histórico y brinda una rica oferta cultural y gastronómica.
La plaza con más ambiente. Tapas variadas por la tarde y, por la noche, es una de las zonas de copas más frecuentadas.
Entrada gratuita a una pequeña urbe encerrada en una península. Una playa, un palacio, un pequeño zoo, un monumento a Félix Rodríguez de la Fuente…
Data de 1839 y ofrece las mejores vistas. Además, hoy en día es también un museo sobre el mar y los faros con diversas exposiciones.
Ambiente de taberna clásica en el que se pueden probar platos locales y de la cocina española. Gran carta de platos y vinos para degustar.
Ambiente decorado con buen gusto que lo convierte en un espacio acogedor perfecto para unas tapas o un buen almuerzo a un precio realmente asequible.
Con una ubicación realmente privilegiada frente a playa del Sardinero, ofrece habitaciones amplias decoradas con toques modernos que, en algunos casos, ofrecen balcón con vistas.
Para llegar desde Santander, toma la A-8. Son 177 km que pueden costar 1 h 50 min. El primer asentamiento romano que originó la ciudad data del siglo I a. C., aunque los cilúrnigos ya se habían asentado cuatro siglos antes. Hoy es una urbe de gran atractivo turístico por su historia, sus bellos paisajes, un mar apto para surfistas y una gastronomía de ensueño.
Es uno de los lugares más bonitos, especialmente de noche, ya que goza de una fantástica iluminación. Ajetreada y con diversas opciones gastronómicas para elegir.
Su entramado de calles serpenteantes, una situación elevada en altura y las construcciones tradicionales lo convierten en el lugar más fotogénico de la ciudad.
Un lugar mágico en el que descubrir plantas de todo el mundo en un entorno único. Hay exposiciones itinerantes y varios recorridos posibles.
Este restaurante ubicado en la plaza Mayor ofrece un precio razonable para una carta con muchos productos del mar y platos típicos asturianos.
En el centro, este restaurante italiano se especializa en pizzas que destacan por la alta calidad y la atmósfera en la que se sirven.
Hotel en la plaza Mayor que ofrece habitaciones con terraza o balcón, una decoración clásica y vistas a diversas zonas de la ciudad.
Para llegar desde Gijón, toma la A-8 y estarás allí en 35 min. Esta villa costera marinera de Asturias se considera el pueblo más bonito de España. El color azul de su mar, casitas tradicionales multicolores que recuerdan a las de Cinque Terre italianas y el manto verde intenso de su vegetación hacen de este lugar un destino imprescindible.
Cudillero es la parada intermedia ideal entre Gijón y A Coruña en la que conseguir desconectar del mundo mientras contemplas las mejores vistas del Cantábrico.
Unas barandillas azules y señalización horizontal te conducirán a ellos callejeando por el pueblo. Admirar los atardeceres y amaneceres desde allí constituye una verdadera delicia.
Llegarás caminando desde el pueblo por una senda peatonal. Del siglo XIX, para alertar del rocoso litoral, permite rememorar la vida marinera de antaño.
Hay que caminar 15 min desde Castañeras, pero sus aguas cristalinas, medio kilómetro de longitud y el paisaje de rocas cuarcíticas merecen la pena.
Precios económicos, variedad de platos de marisco y buena sidra son sus principales reclamos. Su terraza y el trato familiar completan la oferta.
Amplia variedad de mariscos con recetas de autor en un ambiente cálidamente decorado. Las vistas al mar lo convierten en un clásico de la localidad.
Con unas vistas increíbles del pueblo, este alojamiento rural ofrece habitaciones que incluyen sala de estar y un jardín fantástico para relajarte en tu estancia.
La mejor ruta es la A-8 seguida de la A-6, 231 km que tardarás en recorrer 2 h 15 min. Te esperan la naturaleza frondosa, una gastronomía muy variada con el mejor marisco del mundo y la oferta cultural de una urbe cosmopolita. Playas de arena fina o calas rocosas de gélidas aguas son solo algunas maravillas de este destino cubierto de un manto verde.
Terminarás tu viaje en una ciudad cosmopolita, con una espectacular orografía y un paisaje verde intenso. Marisco fresco, gente cercana y ocio variado como protagonistas.
El faro romano más antiguo te ofrece unas fantásticas vistas. Puedes contemplar el atardecer junto al mar o madrugar para ver el halo.
Plaza del ayuntamiento que homenajea a la heroína que la salvó del asedio inglés en 1589. Perfecta para disfrutar las tapas disfrutando del ajetreado ambiente.
Es uno de los mercados con más movimiento de Galicia. Puedes comprar directamente el marisco más apreciado o comerlo ya preparado en los restaurantes cercanos.
Cocina mediterránea de precio moderado que ofrece el producto fresco local en recetas de autor. Puedes probar sus vanguardistas zamburiñas en salsa de trufa.
Siempre lleno y conocido entre los residentes por ofrecer tapas muy grandes, sencillas y a precios populares. Emblema de la ciudad, perfecto para cenas rápidas.
Frente a la playa, con una piscina pegada al mar, este cuatro estrellas ofrece habitaciones con bañera de hidromasaje y terraza.
Conocerás ciudades costeras increíbles con una oferta de ocio variada. Un paisaje verde te acompañará durante todo el viaje mientras descubres pueblos mágicos de una belleza poco habitual y, gracias a la rica gastronomía, podrás saborear como nunca cada rincón del camino.