Mala. Muchos retrasos en ambos vuelos. Aviones muy pequeños para tantas horas. La comida no hemos tenido opción de elegir. Y nos han obligado a meter el equipaje de mano en bodega, simplemente por ser de clase economy (o discount, como lo llaman aquí). Solo espero que no nos pierdan la maleta...
Es incomprensible que siendo una compañía portuguesa en Lisboa, el principal aeropuerto portugués, no hubiese una mínima comunicación entre el vuelo y el aeropuerto para indicar que al salir una hora tarde de Nápoles nuestro vuelo, mi conexión para continuar el vuelo a Sevilla estaba en riesgo (cuestión que comuniqué a la tripulación nada más subirme al avión, y que pregunté durante el vuelo), pero aún peor fueron las continuadas pérdidas de tiempo (avión parado 30 minutos en la pista esperando autobús; dos autobuses llenos y parados, que tardaron 20 minutos en salir; encargados de la conexión sin saber qué hacer, ni información cuando llegamos a la zona de conexión de vuelos) que hicieron imposible mi embarque en la conexión a Sevilla
Se retrasó el vuelo y el embarque fue muy desordenado
Muy mala. Cancelaron el vuelo. La alternativa que me dieron no me valía. Era imposible contactar con ellos para el rembolso o buscar otra alternativa. Take Another Plane (TAP)
La comodidad de los asientos y la calidad de la comida, pésimas.
Muy mala la atencion de las personas en el avion, siempre con mala onda y tratando mal a la gente
El vuelo estuvo muy bien. Los ítem que marqué como ACEPTABLE en este caso es porque no hubo comida ni entretenimiento a bordo. Entonces no podía evaluar esos dos ítem ni como negativos ni como positivos
Es casi una low cost, Además el personal de check in y las oficinas q están en el aeropuerto de Madrid con una atención p MÁS QUE pésima, por un error de sistema al momento del check in on line se nos asignó un par de asientos que luego supe que era salida de emergencia (no te los deja elegir, te los asigna aleatoriamente) y me querían cobrar €230 o los daban de baja, obvio que me negué a pagarlos y “disfrutando” (ya que se reían) de la situacion los dieron de baja y me asignaron fila 55 casi dentro del baño. Son de lo peor. Nunca más
La rapidez del embarque. Nada de problemas por el equipaje de mano. La amplitud del asiento. La puntualidad
El vuelo se inició en Atenas, a la madrugada, la persona de la empresa que realizó el embarque muy mal educada, gritándole a todo el mundo, sin organizar los grupos, etc. Adicionalmente nos hizo facturar dos carry-on que estaban en correctas condiciones para viajar en cabina. De hecho habíamos viajado con Rayanair, Transavía y otros con el mismo equipaje sin inconvenientes. Finalmente ese equipaje no llegó a destino y fue recuperado varios días después. Adicionalmente el personal de cabina poco amable también.
Una aerolínea muy básica, avión no tan cómodo, no para descartar; ni para recomendar, una aerolínea más.
Es increible que en un vuelo de 9 horas hayan dado una comida a la hora y media de comenzado el vuelo y despues un cafe 6 horas despues. y nada mas. Antes estaba incluida aunque fuese uina merienda, pero ahora aparentemente hay que comprarla. Que pena.
En este vuelo ya hubo comodidad, buena comida, buen entretenimiento y bebidas. Había, además, cosas a la venta, pero no se quedaron solo en vender, sino también hubo cosas buenas free.
Un calor tremendo, todos vestidos con ropa de invierno lo hizo más complicado y aún así no nos dieron ni un vaso de agua. Tanto así, que una muchacha tuvo un desmayo. Eso, además, hizo que saliéramos tarde para tomar las conexiones de cada uno. No había pantallas para el entretenimiento, no hubo entretenimiento.
No dan auriculares/audífonos, hay que comprarlos a 3 euros, y no sirven desayuno. La cena sí estuvo muy rica y el resto del vuelo muy bien